17 mar. 2018

Iglesia Románica de San Martiño de Dornelas. En Silleda, Provincia de Pontevedra.


Visitamos Silleda, en el interior, en el centro de Galicia. La iglesia románica de San Martiño/Martín de Dornelas, del siglo XII (documentada ya en el año 1115), apenas ha sufrido alteraciones en su larga historia. Es de nave única, con un ábside de dos tramos, recto y semicircular, y nos ofrece una fachada principal muy característica. En el interior nos llama la atención la cubierta de madera sobre la nave.

Destacamos, no puede ser de otra manera, que Dornelas es punto de paso del Camino de Santiago Sanabrés, que no es otro que el ramal que tomaban los peregrinos que caminaban por la Vía de la Plata. Unos subían hasta Astorga y otros tomaban el Sanabrés. Estos últimos tenían la dicha, entre otras muchas, de pasar por Dornelas.

La nave de la iglesia tiene una cubierta de madera. Nos fijamos en ella, entre las muchas maravillas de San Martiño/Martín de Dornelas. En el centro tiene una bóveda de ocho lados y en la clave de la misma un rostro nos observa inquisitivamente...

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Coordenadas de situación de Silleda en Galicia. Amplíe el mapa y llegará a la iglesia de San Martiño de Dornelas: 42.756324, -8.338090

Nota: Hemos tomado alguna información de romanicodigital.com. Esta fabulosa, excelsa, inigualable, gigantesca enciclopedia sobre el románico en España, cuya lectura y consulta modestamente recomendamos, nos ayuda enormemente. Gracias.

Según llegamos a la iglesia por una de las pistas asfaltadas vamos a ir leyendo unas notas, en cursiva, extraídas de la web de turismo del Ayuntamiento de Silleda (http://www.turismosilleda.es/) acerca del paso del Camino de Santiago por el municipio de Silleda en general y por Dornelas en particular.


La conocida como Vía de la Plata, en el tramo gallego, habría que llamarla realmente Camino del Sudeste o Mozárabe, al ser una prolongación de una calzada romana llamada así, Vía de la Plata, que unía Emerita Augusta (Mérida) con Asturica Augusta (Astorga), cruzando de sur a norte el oeste peninsular.

Esta vía se trazó en la Era Cristiana sacando provecho de caminos más antiguos como corresponde al espíritu práctico de los romanos.


En la Alta Edad Media esta ruta se mantuvo viva, primero en la época visigoda y luego bajo la dominación islámica.

El término Vía de la Plata deriva precisamente del sentido etimológico “Bal ’atta” con que los musulmanes designaron aquella ancha vía pública empedrada y de sólido trazado que se encaminaba hacia el norte cristiano. La denominación no hace referencia a algo que tenga que ver con la explotación del metal precioso.


En la Baja Edad Media fue recristianizada por los mozárabes andalusís, que peregrinaron a Santiago con mayores facilidades tras la conquista de Sevilla y Córdoba por Fernando III. A partir de 1250 fue utilizado por los peregrinos de Andalucía y Extremadura.

Unos seguían hasta Astorga, enlazando con el Camino Francés y otros tomaban la desviación de Puebla de Sanabria, A Gudiña, Laza/Verín, Ourense, Cea, Dozón, Silleda/A Bandeira, Ponte Ulla, Santiago, de ahí que hay quien le llama Camino Sanabrés.


La referencia documental más antigua que se tiene de la existencia de la iglesia data de 1115, cuando fue donada por la reina Doña Urraca a la Catedral de Santiago, tal como señaló D. Ángel del Castillo, gran erudito.

Si bien la finalización de la construcción del templo tendría lugar en torno a la fecha de 1171, según una inscripción que hay en la fachada sur y que más adelante veremos.




La iglesia tal como la vemos hoy presenta un aspecto casi idéntico al del momento de su construcción, dado que apenas ha sido modificada (se añadió la espadaña donde se alojan las campanas, y también la sacristía, en la fachada norte).




Es de nave única y el ábside tiene un corto tramo recto y otro semicircular.



Nos dirigimos a la fachada principal, occidental. La portada tiene a ambos lados dos hornacinas ciegas, o nichos, de su misma altura.




La portada tiene dos arquivoltas de medio punto, que sostienen cuatro columnas con sendos capiteles. Alrededor de la arquivolta exterior vemos decoración de ajedrezado. Los capiteles tienen motivos vegetales.



El capitel de la izquierda, que está bastante deteriorado, presenta un motivo algo distinto de los otros: dos animales, uno frente a otro, entre hojas.





Dos ménsulas sostienen el dintel, que carece de figuras, inscripciones o elementos decorativos.



Ahora nos acercamos a la fachada sur, a la derecha. La fachada principal y el muro testero sobresalen pareciendo unos contrafuertes, a ambos extremos de las fachadas laterales, sur y norte.



Fachada sur. Tiene dos estrechas ventanas, saeteras.



La puerta de esta fachada ha sido tapiada pero se conserva tal como se construyó: Tiene un dintel pentagonal con un pequeño arco de medio punto en su parte inferior. El dintel se apoya en dos ménsulas.



El alero de la fachada tiene decoración de bolas y los canecillos tienen la mayoría forma de proa de barco.



En esta fachada sur, casi al lado del ábside, encontramos la inscripción mencionada: ERA I. C. C. V III ET Q O. Se refiere a la Era 1209, es decir, año 1171.



Antes de continuar nos fijamos en el piñón del testero de la nave en el que vemos un Agnus Dei, que sostiene una cruz antefija.



Llegamos al ábside. Tiene un tramo recto y otro semicircular, tres columnas separan los dos tramos y la parte semicircular, a su vez, en tres lados. Hay cuatro canecillos en cada una de las tres partes del tramo semicircular y tan sólo uno en el tramo recto sur (se entiende, creo). El tramo recto norte no se ve, por la presencia de la sacristía que, como ya se ha mencionado, se añadió posteriormente a la construcción original del templo.



Hay dos ventanas en el ábside. La ventana que se ve aquí, en la parte sur, se abrió en una época posterior.



La ventana central sigue los cánones vistos en las portada principal y del muro norte, que veremos. Tiene un arco de medio punto, decorado en el exterior con ajedrezado, las columnas tienen capiteles con motivos vegetales.




El alero sigue las formas ya vistas en la fachada sur, con decoración de bolas y canecillos con forma de proa de barco.



Las columnas tienen capiteles con decoración vegetal. Este capitel, diferente a los de las otras columnas, tiene un ave entre las hojas.





En la parte norte del ábside está la sacristía.



Al doblar la esquina de la sacristía llegamos a la fachada norte. Tiene dos ventanas, saeteras, al igual que la fachada sur.



Y también al igual que en la fachada sur, el alero de esta fachada norte tiene decoración de bolas y los canecillos tienen la mayoría forma de proa de barco.



Portada. Tiene una sola arquivolta de medio punto, decorada en su parte exterior con ajedrezado, al igual que la portada principal. La arquivolta se apoya sobre dos capiteles con decoración de motivos vegetales, de hojas. El tímpano también carece de decoración alguna.




Pasamos al interior.



Justo al entrar, a la izquierda, las escaleras de subida al coro. Más tarde las subiremos.



Vista general de la nave.



Vista a la derecha, parte del muro sur. Ventanas de la nave. Dos en cada uno de los muros laterales, otra en el testero, sobre el arco triunfal y otra más, que se abre a la fachada occidental. En el ábside, la ventana de la parte sur, que se abrió con posterioridad a la construcción de la iglesia y la del centro, “tapada” por el retablo mayor.



Vista a la izquierda, parte del muro norte.



Caminamos, elevamos la vista, vemos parte del coro, la cubierta y una de las dos ventanas.



Ahora miramos hacia el lado contrario.



El coro y la cubierta de madera. Nos hemos quedado maravillados ante la visión de esta cubierta, es posible que exageremos un poco. No hemos podido encontrar información acerca de ella. La cubierta tiene, en el centro, una bóveda de ocho lados. Más tarde subiremos al coro para ver la cubierta más de cerca.





Avanzamos por la nave y vemos a nuestra derecha, la puerta tapiada del muro sur.



A nuestra izquierda la puerta del muro norte.



Llegamos a la parte de la cabecera. Aquí vemos el testero de la nave, parte sur.



Desde aquí, debajo del arco triunfal, miramos hacia la entrada, coro, cubierta.



El ábside tiene una bóveda de cañón en la parte recta y bóveda de cascarón en la parte semicircular. El arco triunfal y el fajón tienen un arco de medio punto sobre columnas con capiteles con decoración vegetal.



Arco triunfal.



Parte sur.



La parte recta del ábside tiene una imposta con decoración de ajedrezado que une las columnas de los arcos triunfal y fajón, a la altura de los capiteles.



Parte norte.



El capitel norte del arco triunfal, a la izquierda, presenta una figura monstruosa, sacando sus dos patas delanteras, entre hojas.



Altar y retablo mayor.






La visita va concluyendo y no queremos, podemos irnos sin subir al coro.






La ventana que da a la fachada principal y la escalera por la que se accede a la espadaña, donde están las campanas. En la parte inferior, el arco de la portada, en esta parte interior.










Aquí termina esta visita inolvidable a San Martiño de Dornelas.


Detrás de esa puerta… el abismo.

Fin.


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